Todos aprendemos cuando compartimos lo que pensamos.

Jovenes

Georgina “Georgie” 

Tras conocer que no todos los niños contaban con los mismos recursos para enfrentar la pandemia COVID-19, la joven Georgie de 11 años le preguntó a su mamá cómo podían extender la mano para apoyar a su comunidad. En abril 2020, Georgina, su mamá y sus dos hermanos menores comenzaron a explorar soluciones relacionadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible apostando por el tema educativo ya que, debido a la cuarentena, las clases escolares se vieron interrumpidas afectando a millones de niños de todo México.   

Con el apoyo de su mamá, quien es agente de cambio y emprendedora social, lanzaron la iniciativa “Todos aprendemos”, un movimiento independiente de niños, niñas y jóvenes, con el objetivo de impactar positivamente a la niñez al extender su mano por la educación de otros para que el Covid-19 no frene su desarrollo.  

Para lograr este proyecto, tocaron las puertas de múltiples organizaciones, incluyendo Save The Children, Unicef y Enseña por México. Con las cuales acordaron una propuesta piloto para desarrollar kits educativos relacionados a las temáticas de Salud, Seguridad y Desarrollo para las edades de 3 a 6 años. Además de entregar materiales cómo: cuadernos, pinturas, crayolas e información para que padres y madres pudieran ayudar en la educación de sus hijos y niños en casa. 

Hasta la fecha, han producido y distribuido más de 40,000 paquetes educativos en la Ciudad de México y el Estado de México gracias al apoyo de cientos de donantes que los siguen en las redes sociales del proyecto y les envían ideas para incorporar nuevas actividades y accesorios.  

Georgie cree en la expansión de su proyecto al haber conectado con niños de su ciudad y de otras partes del país a través de webinars e invitaciones a paneles virtuales. Este proyecto ha traído mucha esperanza a Georgie y sus hermanos, sin embargo, reconocen que uno de los retos a superar es el enfoque, porque que algunas veces han sentido que es difícil continuar con la iniciativa al ser niños y solo querer salir a jugar. La fuerza que les ha hecho continuar con el proyecto ha sido reconocer que “los niños tienen mucho que decir” y esto ha logrado que la iniciativa siga en pie y cada vez con más fuerza.   

“Todos tenemos buenas ideas, aunque sean desde diferentes puntos de vista. Los niños, jóvenes y adolescentes tienen mucho que decir y hacer, no solo los adultos tienen que hacer todo, nosotros también podemos hacer”.