Sanando la relación entre los médicos y su comunidad

Jovenes

Diego Carrión  

Desde que era joven, Diego se ha rodeado con personas de ideas afines que son impulsados a ser el cambio. Su experiencia participando en el Modelo de Naciones Unidas en la escuela primaria, despertó la confianza en él para creer que en el futuro podría ser alguien que marcara una diferencia positiva en su comunidad y posteriormente en el mundo. Con pasión por aprender y como objetivo final, impulsar el cambio, decidió sumergirse en el campo de la Medicina.  

Como estudiante de medicina en México, ha reconocido que muchos médicos carecen del enfoque eficiente para empatizar y comunicarse con sus pacientes. La pandemia afianzó la cuestión en su mente, además, destacó cómo los médicos actúan como un puente entre los pacientes y sus familias en este momento. Angustiado por la violencia en su comunidad, que ha sido impulsada por la desinformación y la desconfianza en los profesionales de la medicina. Decidió comenzar un viaje emprendedor para sanar la división ideológica que se construye entre médicos y los miembros de su comunidad.  

Al darse cuenta de su responsabilidad como un estudiante joven en este campo, decidió emprender Future Education. Impulsado por su objetivo de hacer que la ciencia y el conocimiento sean ampliamente accesibles, Diego junto con su mentora, Yanniz Valadez y su amiga, Mitzi González, comenzaron a organizar seminarios web de educación experiencial con talleres y actividades centradas en las noticias falsas y en la COVID-19. Además de enseñar las competencias blandas en los médicos jóvenes para que puedan apoyar mejor a los pacientes tanto física como emocionalmente.  

No obstante, esto no siempre fue un proceso sencillo. Cuando Diego organizó por primera vez los talleres para estudiantes universitarios en su universidad, asistieron muy pocos. La mayoría de los estudiantes estuvieron de acuerdo que las habilidades blandas eran importantes en el campo, pero no tan esenciales como las habilidades duras, que son las prácticas de procedimiento que los técnicos aprenden en los laboratorios.  

"El aspecto humano del trabajo es igual de importante, o incluso más, y la gente debe tener tiempo para ello, ese es el gran reto" comentó.  

Estos obstáculos solo le han animado a seguir avanzando y considerar medios alternativos de innovación. Para proporcionar un sistema más controlado, pero más inmersivo, Diego pretende asociarse con una clínica de simulación en donde se incorporen a los talleres robots especiales que actúan como pacientes programados para hablar y reaccionar, con el fin de desarrollar habilidades blandas. 

Su consejo para otros jóvenes que se ven impulsados a hacer un cambio es que recuerden que nunca están solos. "Todos vamos a fracasar en algún momento, pero una de las cosas que te hacen seguir adelante es saber que hay otras personas ahí fuera que también están intentando cambiar el mundo".  

La trayectoria de Diego hasta ahora ha sido larga y compleja. Aunque siempre es más fácil identificar las necesidades de una comunidad, la propuesta de soluciones suele ir acompañada de sus propios obstáculos. Las opiniones discrepantes pueden hacer que nuestros esfuerzos parezcan inútiles, pero afortunadamente para Diego, a través de la colaboración y la resolución de problemas, se ha animado a seguir adelante.