Celebramos una vida dedicada a construir un mundo de agentes de cambio

Arturo García

Bill Drayton, fundador de Ashoka y pionero del emprendimiento social, ha sido reconocido con el Global Treasure Award de la Skoll Foundation. Este reconocimiento honra su visión, su legado y su incansable labor para construir un mundo donde todos puedan ser agentes de cambio.

Para conmemorar este momento tan significativo, queremos compartir una carta escrita por Arturo García Jiménez, Fellow de Ashoka en México, quien conoció a Bill Drayton, en sus primeras visitas al país. En sus palabras, Arturo nos regala una reflexión poderosa sobre el impacto de Ashoka en el campo del emprendimiento social y en la vida de miles de personas que, como él, trabajan todos los días por transformar realidades desde lo local hacia lo global.

 

 

SI TODOS EMULAMOS A BILL DRAYTON, TODO EL MUNDO PUEDE CAMBIAR EL MUNDO 

El mundo está cambiando de manera vertiginosa; sin embargo, muchos cambios no tienen rumbo o apuntan hacia el fortalecimiento de las élites y grupos de poder o bien, hacia la destrucción del planeta. Así, mientras la tecnología comunicacional rompe las barreras del tiempo y las distancias, la carrera armamentista y la manipulación genética conducen a procesos de destrucción de la vida y el medio ambiente con efectos irreversibles. 

La cuestión es entonces qué tipo de cambios se requieren y cómo es que hay que irlos construyendo. Es aquí donde la figura y los conceptos de Bill Drayton, fundador de Ashoka, aparecen como un elemento imprescindible. En el escenario de la vida del planeta existen diversos actores que desde su espacio contribuyen a la generación de cambios o al menos organizar a la sociedad: gobiernos, organismos multilaterales, ONG’s diversas, iglesias, líderes de opinión, partidos políticos, empresas convencionales, empresas con responsabilidad social, instituciones educativas, comunidad científica, medios de comunicación, etc. El problema es que cada uno actúa por su lado y no cuentan con un patrón de cambio que realmente impacte a la sociedad. 

El gran mérito de Bill fue ubicar en primera instancia a lo que él denomina el sector social en el mundo, conocer sus potencialidades y las maneras de cómo éste se puede desarrollar. Pero no solo ello, ubicó también el quienes y como pueden ir construyendo esos cambios en su beneficio y fortalecimiento, así como fue elaborando una estrategia de cambios a nivel global, por regiones sociopolíticas y hasta por países. Quién se había planteado esto? Absolutamente nadie. 

Dentro del sector social, Bill aprendió que así como él, existían emprendedores con una mística diferente, personas con profunda fe basada en valores, que fijan sus objetivos y no se detienen hasta cumplirlos, que no buscan el lucro, que tienen un código de ética preciso, que buscan el impacto social y el beneficio para los que menos tienen, que se proponer resolver grandes problemas y lo hacen en concreto. Y a ellos les denominó emprendedores sociales, verdaderas células inteligentes que buscan cómo replicarse para cambiar el mundo. 

Tuve la fortuna de conocer a Bill en su primera visita con miras a iniciar la red Ashoka en México. Me tocó proporcionarle la visión del México rural a partir de lo cual diseñaría la estrategia para la búsqueda de cambios con impacto social y sobre todo la búsqueda de emprendedores en cada problemática. Su semblante es como la de un científico sencillo, primero escucha, pregunta, y pregunta mucho hasta que todo el panorama le queda perfectamente claro. Resalta la brillantez para definir los problemas nodales del país y a partir de los cuales se iniciará la búsqueda de emprendedores: el medio ambiente, el 

desarrollo rural, el financiamiento, los niños de la calle, los discapacitados, la mujeres, los jóvenes y cada uno lo ubica como un objetivo a transformar. 

En otra larga charla en su casa de Washington a finales de 89 me sentí honrado en conocer de su viva voz como fue la estrategia para iniciar Ashoka. Por qué comenzar por la India, porque no podía entrar China, ni Europa del Este o los países occidentales por ahora, o el qué hacer en Brasil o en Bangladesh. En su exposición miraba a un gran visionario y me preguntaba ¿quién en el mundo estará pensando como él en estos momentos? Esa fuerte visión para identificar la necesidad de cambio y esa planeación precisa para desarrollarlos, le ha permitido contar desde 1980 con casi 3,000 emprendedores sociales en distintos campos de acción en más de 70 países que interactúan con millones de personas. Pero no solo eso, se ha graduado como un emprendedor de emprendedores al buscar con tenacidad los recursos humanos y económicos para que este poderoso tanque de pensamiento y acción que es la Red Internacional Ashoka se mantenga viva, sea sustentable y sobre todo se multiplique. A quienes lo conocemos nos queda claro que Bill tiene forjado un proyecto de vida totalmente comprometido con el fortalecimiento del sector social, o más bien la construcción de un nuevo tejido social mundial que va más allá de los países, los gobiernos, las religiones y los mercados convencionales; por ello me atrevo a afirmar que Bill ha creado durante las últimas 4 décadas una nueva concepción y visión del mundo, y muchos de los cambios sociales en el campo del medio ambiente, del microcrédito, del desarrollo económico, los derechos humanos o la nueva responsabilidad social de las empresas se deben que se han considerado sus conceptos y predicciones. De ahí que es necesario que todos tratemos de emularlo. 

En mi experiencia más directa con Bill Drayton y Ashoka me ha tocado constatar esa gran capacidad para romper barreras entre sectores que antes no interactuaban o hasta se consideraban inalcanzables. Me refiero al concepto de Cadena Híbrida de Valor que se plantea hacer alianzas incluyentes entre los distinto actores de una cadena productiva. Aquí el gran mérito no solo fue acuñar el concepto de CHV, sino tener la capacidad de convencer a grandes empresas que por conducto de los emprendedores sociales pueden acceder a los mercados de la base de la pirámide beneficiándose con más ventas y favoreciendo al combate de las causas que originan la pobreza en el mundo. Esto es algo que ya está revolucionando economías en distintas regiones del planeta. 

Un emprendedor social vive en una zona específica, ha construido durante años redes de confianza con fuertes sectores de la población, agricultores por ejemplo, los organiza y los enlaza con los mercados tanto para la compra de sus insumos y servicios como para la venta de sus productos. A una empresa convencional le interesa vender, cuenta con sus 

sucursales o distribuidores pero no conoce el mercado potencial de la base de la pirámide, y si lo conoce, no le tiene confianza o no puede accesar. Es aquí como Ashoka y el emprendedor social se constituyen en catalizadores de esta alianza social y de negocios. A la empresa, por más buenos gerentes o técnicos con que cuente le costará mucho tiempo y recursos construir esa relación de confianza y compenetrarse con la gente, más aún el perfil de sus empleados es totalmente distinto a la labor que hace el emprendedor social. Es así como se arma el rompecabezas, se rompen las barreras y los productores compran o venden a un mejor precio y la empresa vende más volumen a un mercado cautivo. Esto lo hemos realizado con grandes empresas que proveen sistemas de riego como Amanco y Durman, o compradores de café como AMSA y recientemente lo estamos iniciando con Naam Dan , Walmart y otras cadenas comerciales. 

Pero lo más interesante de esta cadena híbrida de valor es el impacto económico y social que genera. Si instalamos sistemas de riego y le damos buen manejo a una hectárea de mango por ejemplo, logramos en el segundo año triplicar los rendimiento de producción, ello va generando un flujo económico creciente para cada familia y la comunidad; los productores mejoran sus ingresos, aspiran a una vida digna y tienen garantizada la venta de su producto; mientras que la empresa garantiza la proveeduría de sus materias primas o productos en calidad y cantidad. 

A esto se le denomina generar cambios sociales en lo concreto y con ello se va constituyendo un nuevo concepto de mercados, así como un nuevo arreglo entre las relaciones de todos los actores involucrados. Se trata del embrión de un mundo nuevo, que si lo combinamos con el impulso a la democracia plena y el respeto a los derechos humanos, estaríamos modificando de facto las injusticias y la creciente pobreza que existe en el planeta. Y todo ello, es resultante de la capacidad constructiva y visionaria de nuestro maestro Bill Drayton, quien además de ser un gran emprendedor de emprendedores, se ha planteado como meta innovar de manera permanente la innovación. 

Arturo García Jiménez 

Fellow Ashoka México | Red de Agricultores Sustentables Autogestivos S.C

Enero de 2012 

Carta escrita por Arturo García Jiménez, Fellow de Ashoka México, en enero de 2012, con motivo del reconocimiento a Bill Drayton por su labor pionera en el campo del emprendimiento social.