Historia de Sofía Villegas

Si yo puedo, tú puedes 

Sofía Villegas

Sofía se agacha junto a la fogata y junta palos con calma. A su alrededor hay niñas y niños que recién empiezan. Ella señala el tipo de rama, el orden de las piezas, el gesto de encender sin prisa. Luego da un paso atrás y suelta la consigna que deja el aprendizaje en manos ajenas: “a ver, inténtenlo ustedes, ustedes solos”. En campamento, el liderazgo se mide por lo que queda como aprendizaje cuando la persona guía se aparta.

A sus ocho años, leyendo sus libros de historia, Sofía siente un hueco al darse cuenta de que casi nunca aparecían mujeres. Esa ausencia le importa porque marca límites invisibles, define lo que una niña imagina posible, vuelve excepcional lo que en realidad ha estado siempre presente.

Con su mamá, Sofía empezó a hacer algo al respecto. Comenzaron enviando audios por WhatsApp: cuentos escritos por mujeres y sobre mujeres, relatos breves para abrir conversación y para que las mujeres aparecieran donde antes faltaban. Con el tiempo, migraron a Spotify y YouTube. Después sumaron entrevistas en video a mujeres de su comunidad, con cámara, micrófonos, edición básica y publicación constante, difundiendo en Facebook e Instagram. El proyecto hoy tiene nombre y propósito: Todas las mujeres cuentan, una iniciativa multimedia que visibiliza a mujeres históricas y contemporáneas con podcasts, entrevistas y contenidos en redes sociales. 

Sofía Villegas
Fuente: Sofía Villegas

Su idea se sostiene con valores aprendidos en casa y con los scouts. Sofía lo dice sin rodeos: “amo estar con mi familia”. Para ella, ese vínculo es estructura, “es como tener un apoyo y saber que siempre va a estar ahí”. También hay una brújula que trae desde su formación religiosa y que ella convierte en método para actuar con otros: “tienes que buscar tener los cuatro verbos, que son cuidar, perdonar, curar e incluir”.

Esto verbos se viven en equipo y con roles claros. Su mamá acompaña desde la conversación y la acción comunitaria. Su papá aporta la cultura scout que entrena constancia y servicio. Sofía lo cuenta con orgullo y exactitud biográfica: “mi papá ha sido scout desde que tenía 8 años y tiene 52”. Su hermano funciona como mentor creativo y técnico. Ella recuerda una enseñanza aparentemente sencilla que, en el fondo, fue una puerta a la cultura digital: “me enseñaba a jugar Minecraft”. Con él aprendió tecnología, podcast, proyectos, y también el impulso de atreverse. Cuando él se fue a Ciudad de México a estudiar, dejó una frase que ella carga como motor: “si yo puedo, tú puedes, entonces órale”.

En el presente, Sofía involucra a su comunidad de dos maneras. Por un lado, conversa cara a cara en entrevistas, invitando a mujeres de su territorio a contar su trabajo cotidiano. Por otro, activa participación abierta: cada marzo lanza convocatorias para sumar nuevas voces. Sofía mezcla referentes históricos con referentes cercanos, en un formato que una niña de su edad puede sentir propio. En la escuela, cuando surgen bromas con sesgo de género, Sofía las convierte en conversación pedagógica, explica, debate con respeto y sostiene colaboración entre mujeres y hombres. Esa decisión de sostener el diálogo también es una forma de guía.

Sofía Villegas
Fuente: Sofía Villegas

El cambio que ya se asoma tiene señales de impacto. Sofia impulsa una comunidad activa que regresa cada año para participar y compartir reflexiones. Un docente de historia difunde el proyecto con otras escuelas. Hubo cobertura local con una entrevista en El Norte. En métricas, Sofía registra más de 610 oyentes entre sus diferentes redes sociales. El valor aparece en mensajes de oyentes que procesan experiencias difíciles a partir de los cuentos y en niñas más pequeñas que adoptan nuevos referentes para nombrar su futuro.

Esa transformación la inspira a seguir intentando. Hace poco pasó de sección y lo dijo con emoción: “Ahora soy azul, antes era verde, ahora soy azul”. En ese cambio, su patrulla se llenó de niñas y niños más pequeños, y ella descubrió algo que se parece mucho a lo que busca con su iniciativa: dejar capacidades instaladas, no dependencia. 

Sofía no se cansa de intentar. Impulsó una ludoteca que cambió de sede cuatro veces, ajustando estrategias logísticas cada vez con mayor ingenio. También hubo una etapa 100% digital marcada por la pandemia, que obligó a sostener la producción sin encuentros presenciales. En la escuela, las resistencias y comentarios con sesgo exigieron paciencia y claridad para convertir fricción en aprendizaje. Incluso en lo emocional, Sofía reconoce cambios y adaptaciones: amistades que se mueven, ambientes que cambian, la necesidad de volver a su red y familia para sostenerse.

Sofía Villegas
Fuente: Sofía Villegas

La identidad, las conversaciones públicas, la tecnología, todo exige aprender en marcha. Sofía lo experimenta en dos idiomas del mismo aprendizaje: el campamento y en digital. En el campamento, enseña habilidades concretas y aprende a confiar en el equipo. En digital, edita, publica, escucha, ajusta. Su relación con la música revela esa capacidad de modularse sin perderse: “yo soy súper fan de los musicales” y “tengo como 20 playlist de puros musicales, que pongo dependiendo de cómo me siento”. 

Mirando hacia adelante, Sofía quiere generar más acciones presenciales con pláticas escolares, ciclos de lectura y debates; hablar del tema en foros; consolidar un equipo juvenil que sostenga la producción, edición y difusión más allá del núcleo familiar. También identifica necesidades específicas: mentoría editorial y de producción, seguridad digital, estrategia de medición, consentimiento informado para trabajo con menores y una ruta de integración escolar con alianzas institucionales. La dirección que la guía se parece a una regla scout: “dejar el mundo mejor de lo que lo encuentras” y “buscar ayudar a todos”.

Sofía Villegas
Fuente: Sofía Villegas

Al final del día, la fogata ya prende y los más pequeños ajustan el orden de los palos sin mirar a Sofía cada segundo. Ella observa en silencio, sonríe y confirma lo que piensa: “se pueden lograr cosas muy grandes con una idea”.