Disponible en EN | FR | ES
Sarah Toumi

Durante su infancia, Sarah Toumi (nacida en Francia, de origen tunecino) pasó temporadas  en Túnez con sus parientes. Durante una de sus visitas, recuerda haber revelado a sus primas su sueño de convertirse en astronauta tras acabar los estudios. A continuación, les preguntó acerca de sus sueños.

Sus tres primas le dijeron que deberían  abandonar el colegio porque ya no había autobús que las llevase hasta allí. Le explicaron que la escuela estaba  a 12 km de casa e ir andando era demasiado peligroso. Sarah recuerda que pensó “¿Cómo es posible? Yo puedo decidir lo que quiero ser porque mi colegio está cerca y todas las puertas están abiertas ante mí”. Tenía que haber forma de conseguirles un autobús. Fue así que Sarah fundó, con el respaldo de su padre, su primera organización. Ayudaría a niños de la aldea de su familia y los alrededores y les brindaría el acceso a oportunidades de aprendizaje dentro y fuera de la escuela. Por aquel entonces Sarah tenía 11 años.

Ahora, con 29, Sarah lidera “Acacias for All” (Acacias para Todos), un movimiento que busca frenar la desertización de las comunidades rurales en Túnez. Ella introduce cultivos alternativos, como las acacias, que ayudan a los agricultores a aumentar sus ingresos y, al mismo tiempo, mejoran la calidad del terreno. El programa inicial, vería a 300 personas —entre granjeros y artesanas rurales de la zona de Bir Salah— incrementar sus ingresos un 60%. Su trabajo está en vías de expandirse ahora por la mitad de las provincias tunecinas y se han plantado 100.000 árboles. El objetivo de Sarah es cambiar la forma en que tanto agricultores como legisladores perciben la reducción del cambio climático: de esfuerzo costoso de baja prioridad, a estrategia principal para la subsistencia de las zonas rurales.

¿Qué factores contribuyeron a que Sarah haya logrado todo esto? La experiencia temprana de Sarah como agente de cambio fue esencial para definir quien es a día de hoy. “Cuando empiezas joven, aprendes a trabajar con otros y a solucionar problemas… Entonces no sabía lo que era un “agente de cambio”, pero sabía que iba a participar en cambiar las cosas”. Desde pequeña, los padres de Sarah la involucraron en diversos proyectos. “Para nosotros era normal dedicar tiempo a ayudar”, Sarah rememora. “No siempre lo entendíamos todo, pero acumulabamos experiencias”. Además, sus profesores le dieron alas para ser creativa y curiosa, animándola a investigar temas extracurriculares que le interesaban y para presentarlos en la clase.

A los cuatro años de formar su organización, Bir Salah tenia un autobús para llevar a los niños al colegio. Siete años después, abrieron su propio instituto. Hoy, todos los primos pequeños de Sarah continúan su educación y varios ya van a la universidad. Sarah ha apadrinado a uno de sus primos en especial, incluyéndole en reuniones con comités rurales y haciendo que la acompañe cuando habla en foros para la juventud. Según Sarah, es esencial darles a los jóvenes la experiencia y el apoyo que ella misma recibió de sus padres y profesores. “Aquellos que piensan que sus hijos tendrán éxito simplemente convirtiéndose en doctores o abogados están equivocados. Sus hijos se van a quedar fuera del juego”. Los primos pequeños de Sarah crecen en un mundo inestable y que a veces da miedo. Es un mundo de extremismo, terrorismo y cambio climático. “Pero la gente joven tiene la habilidad de soñar sin límites. Están conectados, tienen acceso a información, pueden viajar y conversar con gente diferente, incluso a través de los continentes. Lo que necesitan es el apoyo de mi generación y de las anteriores para obtener las habilidades y la motivación para creer en sí mismos, hacer cosas y no tener miedo a intentarlo.”

Este artículo se publicó inicialmente en 19 Junio 2017
Temas relacionadosNiños Y Jóvenes Desarrollo De La Primera Infancia Desarrollo De Las Niñas Desarrollo Juvenil Medio Ambiente Y Sostenibilidad Agricultura Medio Ambiente

Autor

Claire leads Ashoka’s Global LeadYoung Initiative, a storytelling campaign that creates awareness and social demand for the new definition of what constitutes success in growing up—every teen knowing they are a changemaker—and the framework for getting there.

In this role, Claire draws from her expertise in social entrepreneurship to build and cultivate teams, establish strategic partnerships, and develop key content for Ashoka’s framework change efforts around young people. Previously, Claire served as Director for Global Venture and Fellowship, Ashoka’s largest program that identifies and supports leading social entrepreneurs around the world. Claire holds a Master of Public Affairs from the Woodrow Wilson School at Princeton University and a B.A. from Yale College.

Más información