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Dario Riccobono

Cuando Dario Riccobono tenía 13 años, su ciudad natal muy poco conocida de Capaci en Sicilia, Italia tomó protagonismo en el escenario mundial. Una enorme explosión orquestada por la mafia derribó parte de una autopista cercana y con ella al famoso fiscal antimafia, el juez Giovanni Falcone, que conducía de regreso a su casa.

 

Este acontecimiento horripilante fue un punto de inflexión en la vida de Dario. Durante sus primeros años, pocas personas le habían hablado de la mafia, y ni hablar de desafiarla. La mayoría hacía como que no existía. El padre de Dario fue una excepción, haciéndole frente a la mafia por una cuestión de principios. El hecho de verlo llorar ante la noticia de la masacre marcó profundamente a Dario. Él tenía que hacer algo.

 

Al igual que Dario, muchos en Sicilia se despertaron de esta tragedia con un nuevo espíritu de cambio. Cuando los miembros de un grupo de jóvenes que Dario admiraba lanzaron un grupo de ciudadanos locales para impulsar una acción política no partidista independiente de la mafia, Dario se unió. Conducido por líderes que tenían veinte años, Dario vio que las personas más jóvenes como él (en los primeros años de la adolescencia) no tenían un lugar o una voz clara en el movimiento. Así que, aunque todavía era menor de edad y no podía votar, creó un ala juvenil en la organización y ayudó a reclutar y capacitar a otros adolescentes para dar visibilidad a los vínculos tácitos entre el crimen organizado, los líderes políticos y las élites económicas.

 

Esa experiencia temprana hizo que se diera cuenta de que él podía movilizar a otros en torno a algo importante. El movimiento ciudadano en Sicilia finalmente obligó a la mafia a abandonar los actos públicos de violencia. Sin embargo, su control político y económico en Sicilia se mantuvo. Dario y un grupo de amigos que ahora ya tenían 20 años se dieron cuenta de que la manera de romper el poder de la mafia era cortarle su pizzo, el "impuesto de protección" que casi el 80% de los negocios pagaba a los jefes de la mafia.

 

Ellos crearon Addiopizzo (adiós pizzo) para reunir a los propietarios de negocios que se negaron a pagar el pizzo. Debido a que negarse a pagar iba a llevar a amenazas, posibles daños a los negocios y/o una pérdida de la base de clientes, la primera medida que tomó Dario fue reunir a miles de consumidores para que se comprometan a hacer negocios con establecimientos que no pagaban el pizzo para que ellos no tuvieran que luchar solos. Más de 1.000 negocios se unieron a Addiopizzo, lo que contribuyó a una disminución estimada del 10% en el pago del pizzo en Palermo, la capital de Sicilia.

 

Dario ahora ha expandido su trabajo más allá de Sicilia, recurriendo a un mercado masivo de nuevos consumidores que se comprometen a comprar productos y servicios de negocios que no pagan pizzo: turistas, muchos de ellos grupos escolares de adolescentes. Él fundó Addiopizzo Travel para ayudar a los visitantes a ver a Sicilia a través de la lente de su lucha contra la mafia, y haciendo un contraste con la mafia glorificada de El Padrino y Los Sopranos. AddioPizzo Travel se especializa en viajes educativos para estudiantes procedentes de toda Italia y Europa, y les ayuda a aprender cómo pueden lograr cambios en sus propias comunidades a través de su poder como consumidores. Las ganancias procedentes de Addiopizzo Travel financian proyectos adicionales con niños de las escuelas locales y estudiantes universitarios para hablar abiertamente sobre la mafia y eliminar la cultura de la dependencia.

 

Dario sintió su propio poder como adolescente y ahora está ayudando a crear una nueva generación de ciudadanos jóvenes comprometidos que saben que pueden cambiar la sociedad para mejor. Con Sicilia nuevamente en el escenario mundial debido a una crisis histórica de refugiados, hay una gran necesidad para que los ciudadanos jóvenes se adapten y encuentren soluciones para una serie de nuevos desafíos emergentes.

 

Este diciembre, Dario y su equipo, en colaboración con Ashoka, organizan la 12ª Changemaker Exchange en Palermo que une a jóvenes líderes de Sicilia con una red de cientos de agentes de cambio jóvenes conectados en 40 países. Juntos van a presentar un conjunto de soluciones dirigidas por jóvenes para ayudar con el nuevo gran desafío de Sicilia

Este artículo se publicó inicialmente en 19 Junio 2017
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Autores

Alessandro è il Direttore di Ashoka Italia. Appassionato di movimenti sociali e internazionali, dopo aver studiato in Italia, Canada e Regno Unito, si è specializzato in Politica e Comunicazione alla London School of Economics. La sua carriera inizia a Londra nel campo delle politiche sociali dove ha lavorato sia per il Governo Britannico che per compagnie private come Google, Samsung e RBSH su temi  rivolti a bambini e giovani ma anche ai loro genitori. Tornato in Italia nel 2011 ha dato vita alla propria agenzia di comunicazione e ricerca, con un focus  sull’educazione al corretto uso dei social media per i giovanissimi, per insegnanti e genitori. E’ diventato anche il direttore di European Alternatives, una ONG che si occupa di diritti umani. Nel 2014 è stato scelto da Ashoka per far nascere Ashoka Italia che nel 2015 é partita a tutti gli effetti in Italia, con la selezione dei primi fellow e la creazione di una squadra di lavoro.
Enrica si è unita ad Ashoka Italia nel 2014 come volontaria per coordinare la ricerca sull’innovazione sociale italiana. E’ entrata nello staff stabile nel 2016. Laureata in Scienze Politiche e Studi Internazionali, ha un master in Comunicazione. Ha una grande esperienza nel campo del sociale, sin da adolescente ha infatti fatto volontariato con disabili fisici e mentali. Negli anni di scuola superiore ha partecipato ad un programma di scambio internazionale che l’ha portata ad avere un marcato interesse per il lavoro in contesti multiculturali. E’ stata per diversi anni volontaria della ONG SCI-Italia diventando poi membro del Consiglio Nazionale, e ha coordinato diversi progetti fra i quali uno in Ex-Yugoslavia destinato a bambini e adolescenti. E’ una delle fondatrici di una cooperativa sociale dove si è occupata di sviluppare progetti educativi basati sull’empatia e sull’educazione all’interculturalità sia per alunni che per insegnanti.

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