La tecnología como herramienta para una educación que transforma

Joaquín Yesmar 

A sus 6 años, Joaquín recibió un llamado que no dudó en aceptar: unirse al nuevo programa de radio de sus tíos. Fue en diciembre de 2009 cuando su voz aguda resonó en las ondas de su tierra natal en Oaxaca y supo que su vocación estaría ligada a la comunicación.   

Conforme fue creciendo, Joaquín comenzó a explorar nuevos temas y formatos, pasando de cuentos e historias para la niñez a temas relacionados a la agricultura, la educación y la preservación de las lenguas indígenas.   

Tras ser partícipe de un proyecto inspirador denominado “Telefonía Celular Comunitaria Bëë Xhidza”, el cual ofreció la oportunidad de crear una propia infraestructura y software para operar una telefonía celular en su pueblo Xhidza, vio una gran oportunidad de desarrollar un software libre para jóvenes y personas con dificultad de acceso y conexión a Internet en comunidades rurales de México.   

Fue así que, en conjunto con dos amigos más, lanzaron el espacio “Escuela del Pingüino Xhidza” donde se comparten saberes de educación y nuevas tecnologías a las comunidades de su natal Santa María Yaviche en Oaxaca.    

Joaquín tiene el gran sueño de utilizar las nuevas tecnologías y la radio a beneficio de la educación y la preservación de las lenguas indígenas. Comunicar y aportar soluciones a las problemáticas sociales en la lengua zapoteco en su variante Xhidza lo ha llevado a alcanzar a más de 25,000 radio oyentes en 25 comunidades hasta la fecha.   

Este joven de 20 años supo desde muy pequeño que para tener éxito en las telecomunicaciones era necesario tener recursos por lo que su enfoque ha estado en lograr la sustentabilidad financiera de sus iniciativas. Dos de las grandes lecciones que aprendió Joaquin durante el transcurso de su proyecto social han sido "Conocer cómo administrar mi dinero para solventar los proyectos y tener independencia económica y cómo crear algo totalmente sustentable para que esto no se vaya abajo”. 

Aunque no siempre ha tenido el apoyo de miembros de su comunidad, Joaquín tiene la visión de que la confianza en uno mismo es el antídoto de cualquier obstáculo que busque desviar a un agente de cambio de sus sueños.   

Con el mantra “confía primero en ti”, el joven oaxaqueño está seguro de que en el camino “encontrarás a alguien más que confiará en ti”.